MUJERES APOYANDO A MUJERES, INVIERNO 20, COL. ANGEL ZIMBRÓN. A CUADRA Y MEDIA DEL METRO REFINERIA.

ROMPE EL SILENCIO Y LAS CADENAS DE AÑOS DE DEPENDENCIA EMOCIONAL.

AMAR NO ES SUFRIR, ES VIVIR PLENAMENTE. CONSTRUYAMOS JUNTOS RELACIONES CONSTRUCTIVAS.





martes, 6 de mayo de 2008

¿Merezco lo mejor?

Tal vez tu no te encuentres en este caso, pero existimos muchas personas a quienes nos cuesta trabajo reconocer, aceptar y asumir que merecemos lo mejor. Las causas de esta actitud son muchas, una de ellas es la educación que recibimos en la familia, en la escuela y en la sociedad en su conjunto en donde se nos dice desde pequeños que es malo querer cosas, que lo mejor es dar y no recibir y que las personas que quieren cosas para sí mismas son egoístas.... y malas. ¿Quién quiere estar del lado de la maldad si de rendir cuentas se trata? 

La gran paradoja de esto es que una persona que no se cree merecedora de cosas buenas, porque son para los demás, difícilmente está en posibilidades de dar cosas buenas.... pues lo que lleva internamente es una gran carencia y un gran vacío. Sólo podemos dar lo que tenemos, y si lo que tenemos son carencias y temor de recibir lo bueno porque no somos merecedores de ello, pues eso es lo que daremos y también es el mensaje de fondo que le estamos enviando al mundo: "denme lo que sea pues no soy una persona merecedora de cosas buenas".  El mundo es tan sabio que nos da lo que pedimos y lo que buscamos, nada más. 

La gran ironía de esta creencia es que para verdaderamente poder dar, tenemos que tener algo que dar, y si queremos dar "porque ello nos hace buenas personas" lo mejor sería dar cosas de calidad, con amor y desde el corazón. Pero si no nos consideramos personas capaces de recibir cosas de calidad, llenas de amor y desde el corazón, ¿qué recibimos? ¿qué damos? 

¿Se te ocurre la respuesta? 


Transfórmate a tí mismo y transformarás al mundo. 
Relaciones Constructivas A.C.

Imagen. www.dauperu.com

LAS MUJERES NECESITAMOS APRENDER DE LAS MUJERES, ESCRIBENOS

Inicia un proceso de conocimiento, crecimiento y transformación. Enfrenta tú historia de vida y rescata aquello que te puede ser útil ahora. Abandona la culpa y la verguenza y relacionate con otros por todo lo que tienes, todo lo que eres y dale valor.